ÁGUILAS SOLITARIAS. PORTEROS DEL CF GANDIA.

Les llaman «locos» y algo de eso debe de haber cuando en la infancia renuncian a la gloria reservada a quienes marcan los goles para preferir meterse en el fango (muchas veces literal) de quien los evita. Son esa raza especial futbolística, los porteros, siempre al filo de la navaja, siempre en el borde del precipicio que marca la línea de meta. Saben que detrás de ellos está el abismo en forma de gol encajado, y saben que el menor fallo significa el desastre, la catástrofe, la desgracia, al que seguirá inevitablemente el dedo acusador, implacable, inmisericorde, que señala al culpable: el portero.

Tipos especiales, sin duda, pueden presumir de contar en su gremio con ilustres escritores o artistas. Albert Camus,  premio Nobel de literatura, autor de «La peste» o «El extranjero», fue un apasionado guardameta en su juventud, en la Argelia francesa. Jugó de portero en el Racing Universitario de Argel en una época en la que soñaba con los jueves (día de entrenamiento) y con los domingos (día de partido) y al que una tuberculosis truncó una, aseguran,  prometedora carrera como futbolista profesional.
Eduardo Chillida, reconocido escultor, creador del «Peine del Viento» en San Sebastián, ascendió con la Real Sociedad a Primera División en 1945, con solo 18 años. Rechazó importantes ofertas para jugar con el Real Madrid y el Barcelona para  triunfar en Primera con la Real, pero una grave lesión en la rodilla, de la que no pudo recuperarse pese a sufrir cuatro intervenciones  quirúrgicas, le obligó a colgar los guantes prematuramente y como, Camus, redirigir su camino hacia otras «artes».
Vladimir Nabokov, una de las  principales figuras de la Literatura Universal, autor de la aclamada obra «Lolita», fue también un portero destacado a su paso por la Universidad de Cambridge y escribió en su autobiografía sobre la figura del portero, al que describe como «El águila solitaria, el hombre misterioso, el último defensor. Más que un guardián de la portería, es el guardián de los sueños»…

En fútbol en la Ribera del Serpis nos encomendamos a la misión de repasar, entre fotografías color sepia y páginas amarillentas por el paso del tiempo, la historia del CF Gandia en la búsqueda de los mejores porteros, con el propósito de seleccionar, de entre ellos, al mejor de la historia del club.

LOS PRIMEROS AÑOS

Morant y Añón fueron los primeros porteros del Gandia en aquella lejana temporada 1946/1947, una época en la que el entusiasmo inicial de los aficionados se vió apenas correspondido por los resultados. La excepción fue el título de Campeón Regional de la Copa de España de aficionados en 1950, el primer éxito del club, conseguida en Mestalla ante el Torrent, con Daniel, portero natural de Catarroja, defendiendo los tres palos gandienses.

Alberto Pascual Escriche fue el primer portero profesional nacido en Gandia. Militó  en la Agrupación Deportiva Gandia, precedente del CF Gandia, y defendió en la década de los cuarenta la portería del Hércules y Levante en Segunda División, antes de fichar brevemente por el Alcoyano en Primera. El fallecimiento de su padre obligó a Alberto a regresar a Gandia para quemar sus últimos cartuchos como portero, ejerciendo además el doble cargo de jugador-entrenador. Con Alberto en la portería, aunque alternando con Simó, se consiguieron dos ascensos consecutivos que llevaron al Gandia a debutar, por fin, en Tercera División en la temporada 1953/1954.

Alberto. Jugó en el Hércules (1942-1945), Levante (1945-50), Alcoyano (1950/1951) y Gandia (1952-1954). (Foto Museo Virtual Levante UD).

Manuel Barea, turolense de nacimiento, defendió la portería del «Mondúber» de 1955 a 1957. Su trayectoria en el Gandia estuvo marcada por una goleada 3-7 en casa ante el Alicante en partido correspondiente a la promoción de ascenso a Segunda División de la temporada 1955/1956 que dilapidó las aspiraciones blanquiazules. La mala actuación de Barea en ese partido no le impidió jugar otra promoción de ascenso en la siguiente temporada con el Gandia ni debutar, en la temporada 1957/1958, en Primera División, defendiendo la camiseta del Real Jaén, antes de jugar en el Oviedo y el Sporting de Gijón.

Juantxo Quincoces, sobrino del gran Jacinto Quincoces, mito del Valencia CF, fue el portero del gran Gandia de la temporada 1961/1962, aquel «Dream Team del Mondúber», el de los Mezquita,Ventura, Fuertes o el brasileño Machado. Un gran equipo que no pudo conseguir el ascenso, pero que tuvo en Quincoces a un destacado portero que años más tarde jugaría en Primera División con el Sabadell.

Pallarés. Jugó en el Gandia en tres etapas diferentes entre 1958 y 1970.

PALLARÉS, SANZ E ISIDRO.

En la década de los 60 y 70 el Gandia pudo presumir de tener una prolífica cantera que nutrió al primer equipo de buenos guardametas.
Jose Luis Pallarés dio el salto al primer equipo del Gandia, procedente del Juvenil, en la temporada 1958/1959. Tras un breve paso por  el Alzira en la temporada 1961/1962, vuelve a Gandia consagrándose en la temporada 1964/1965, en la que el equipo se proclama subcampeón de Liga y disputa la promoción de ascenso ante el Sestao. De mediana estatura pero dotado de buenos reflejos, jugará posteriormente en el Eldense y el Sueca, siempre en Tercera, antes de regresar a Gandia en la segunda vuelta de la temporada 1969/1970, temporada en la que colgó los guantes.

Salvador Sanz, natural de Aielo de Malferit, fue otro canterano blanquiazul. Tras jugar en Tercera División con el Sueca y el Oliva, se consagra en la temporada 1967/1968 con el primer equipo gandiense revelándose como un excelente guardameta y recibiendo el premio a mejor portero del Grupo 6 de Tercera División, concedido por el semanario «Deportes». Sanz y Aguilar, natural de Valencia, se disputarán la titularidad del Gandia durante una época, finales de los sesenta y principios de los setenta, en la que el equipo, se codea, siempre, entre los primeros clasificados de la Tercera División.
 

Vicente Aguilar. Jugó en el Olímpic de Xàtiva, Granada, Torrent y Gandia (1967/1971).

En la temporada 1971/1972 finaliza un ciclo y el Gandia desciende a Regional Preferente. El club, con escasos recursos económicos, apuesta decididamente por jugadores de la casa, recogiendo el testigo en la portería el gandiense Isidro, procedente del equipo juvenil, que conseguirá dos ascensos a Tercera División: en la temporada 1972/73, tras derrotar en una emocionante promoción al Poblense, y en la 1974/75, después de conseguir brillantemente el título de campeón de Liga superando al Alcoyano.

El pegolino Batiste (recientemente fallecido) y el ondense Llopico ocuparon la portería gandiense en la temporada 1977/1978. Batiste no tuvo continuidad, pero Llopico, que defendió anteriormente la camiseta del CD Castellón, jugaría en el Gandia hasta 1981.

Batiste. Jugó en la UD Oliva y el Gandia B antes de debutar en el primer equipo.

La década de los setenta se despide con la llegada del cordobés Parreño, que jugará dos campañas (1978-1980) y formará parte del recordado equipo de la temporada 1978/79 de los Errandonea, Lleida o Calero,  que está  a punto de conseguir el ascenso a Segunda B.

Y AGAPITO VOLÓ ALTO EN EL LUIS CASANOVA.

La estrecha relación entre el Valencia CF y el CF Gandia propició la cesión de muchos jugadores valencianistas en los primeros años de la década de los ochenta. Uno de ellos fue Tapia, un excelente portero que llegó en la temporada 1981/1982, y que, tras una sola campaña en Gandia, regresa al Mestalla e inicia una larga trayectoria por la Segunda B.
Preguntar por dos porteros del Gandia en los ochenta obtiene una respuesta rápida: Agapito y Basauri.
Agapito, de origen extremeño, llegó a Gandia en la temporada 1982/1983 cedido por el Hércules y defendio la portería blanquiazul hasta la temporada 1986/1987. En el recuerdo de los aficionados queda aquel extraordinario partido de Copa del Rey, en el Luis Casanova de Valencia, en el que Agapito hizo el partido de su vida y desesperó a los delanteros valencianistas, que veían cómo sus intentos de superar la portería gandiense encontraban la respuesta de un Agapito inconmensurable. Solo un penalti inexistente, en la prórroga, pudo facilitar la clasificación del Valencia CF.

Basauri, nacido en Elorrio (Vizcaya). En su etapa en el Valencia recibió el sobrenombre de «Mazinger Z» por su espectacular despeje de puños.

El vizcaino Basauri fue el fichaje estrella del Gandia en la temporada 1985/1986. Típico portero de la escuela vasca, alto, fornido y muy seguro en el juego aéreo, Basauri jugó en Primera y Segunda División A con el Valencia, Osasuna, Alavés y Castellón y llegó a Gandia para ayudar a conseguir el ansiado ascenso a Segunda B. Basauri fue, en efecto, uno de los nombres inolvidables de aquel Gandia que consiguió la gloria del ascenso ante el Maspalomas y que debutó en Segunda B en la temporada 1986/1987.
Precisamente en la última temporada de Basauri (1987/1988) llega a Gandia Espín, un joven portero murciano procedente del Alcoyano que sobresale por su altura (mide 1’98) y que explotará en su tercera temporada (1989/90), en un Gandia que fue tercero en la Liga y luchó por el ascenso casi hasta el final.
Espín, tras debutar en Segunda A con el Orihuela, vuelve a casa en la temporada 1994/1995  para jugar en Tercera en un Gandia  en estado de descomposición que renace de sus cenizas para regresar a Segunda B y disputar una inolvidable promoción de ascenso a Segunda A en la temporada 1999/2000.

IVAN VIDAL Y CARLOS BURGUERA.

En esa temporada 1999/00, que despide el Siglo XX, completan el trio de guardametas, junto con Espin, dos jóvenes canteranos, Gomar e Iván Vidal (hijo del mítico Juanín).  Tras la retirada de Espín, Iván Vidal y Gomar se alternarán en la portería en las siguientes temporadas, en una época dificil en la que el Gandia es habitual de la Tercera División y en la que acaba incluso con sus huesos en la Regional Preferente (2006/2008).
Antes de eso, Iván Vidal brillará en la temporada 2004/2005, en un gran equipo que, entrenado por un mito blanquiazul, Juanjo Juárez, se apeó del ascenso en una tarde infortunada en el Guillermo Olagüe ante el Mar Menor. La luz cegadora del sol jugó una mala pasada al portero gandiense, encajando un gol de falta que propició una remontada inexplicable del rival, que jugaba en inferioridad numérica.

Iván Vidal en su etapa con el Real Murcia (2002/2003) en la que consiguió el ascenso a Primera División como portero suplente. Jugó, además, en el Mestalla. En Segunda B jugó con el Ontinyent (2007/08) y Dénia (2008/12).

Cierra este repaso Carlos Burguera; formado en la cantera del Real Madrid y del Valencia, tras jugar en varios equipos valencianos de Segunda B y Tercera regresa a su Gandia natal en la temporada 2009/2010 con el objetivo de devolver al equipo a Segunda B, tras nueve temporadas ausente de la categoría de bronce. Defendió la portería gandiense en el partido decisivo por el ascenso ante La Roda, en una noche mágica que erigió a Marcos Estruch, en su despedida, como  héroe indiscutible. Burguera jugaría dos temporadas en Segunda B como blanquiazul y vivirá una última temporada en Tercera División (2012/2013) en la que la película del CF Gandia hizo un fundido a negro que dio comienzo a la pesadilla del hundimiento, lento pero incesante, a las profundidades de la Segunda Regional.

Tras repasar a los porteros más relevantes del CF Gandia afrontamos el momento del veredicto final para elegir a aquel que debería pasar a los anales de la historia como el mejor de todos ellos. El reto se presenta complicado, pues discernir entre tantos guardametas, en épocas tan diferentes y en contextos tan diversos, es una empresa harto dificil. Sin embargo, los datos objetivos, las estadísticas, los números, nos ayudan a no dudar en la designación final…

ESPIN, EL MEJOR.

Nueve temporadas en el Gandia en dos épocas diferentes (1987-1990 y 1994-2000), de las cuales 7 temporadas en Segunda B y 2 en Tercera, 200 partidos y 17.779 minutos jugados en Segunda B y Copa del Rey (primero en el ranking histórico del Gandia), dos veces campeón de Liga (1994/1995 en Tercera y 1999/2000 en Segunda B), 1 ascenso a Segunda B (1995/1996), 3 promociones de ascenso (2 a Segunda B, 1994/1995  y 1995/1996 y 1 a Segunda A, 1999/2000), así como 1 vez portero menos goleado en la Liga de Segunda B (1999/2000). Estos son los números, elocuentes e incuestionables, que acreditan la trayectoria en el Gandia de Espín y que justifican su condición de mejor portero de la historia del club.
Nacido en 1964 en la pedanía de El Palmar, a 5 kilómetros del centro de la ciudad de Murcia, Espín, prometedor tenista, acaba decantándose por el fútbol. Tras destacar en las categorías inferiores del Real Murcia y desechar una oferta para jugar en la cantera del FC Barcelona, debuta en el equipo filial, el Imperial, y en vista de las pocas oportunidades que se le presentan en el primer equipo marcha cedido al Alcoyano en la temporada 1986/1987, donde destacará jugando en la Copa del Rey, eliminando al Deportivo de La Coruña y cayendo ante el Cádiz (Primera División) en una polémica tanda de penaltis.
Un año después (1987/1988) cambia el color blanquiazul del Alcoyano por el del Gandia. La temporada 1989/1990, la tercera en la Ribera del Serpis, será la de su consagración. Espín se convierte en insustituible para el técnico, también murciano, José Víctor Rodríguez, y el Gandia, en una de las mejores temporadas de su historia, lucha con el Orihuela y el Barcelona Atlético por el ascenso.
Precisamente con el Orihuela conocerá  la cara y la cruz del fútbol: Espín debuta en Segunda División A con el equipo «escorpión» en la temporada 1990/1991 y está a punto de conseguir la clasificación para la promoción de ascenso a Primera División. Sin embargo, a final de temporada, el Orihuela desciende administrativamente por impagos a los futbolistas.
Espín jugará posteriormente en Segunda B con el Yeclano y el Polideportivo Ejido y, brevemente, en el Águilas, antes de regresar a Gandia en los albores de la temporada 1994/1995, formando parte de los «Siete Magníficos»; siete futbolistas clásicos de los ochenta que regresan para ayudar a resucitar a un Gandia prácticamente desahuciado. Aquel Gandia, en el que Espín, un portero tranquilo, pragmático, que domina el juego aéreo y que, sin grandes alardes, inspira máxima confianza y se erige en propietario indiscutible de la portería, regresa a Segunda B en la temporada 1996/1997. En la campaña 1999/2000 el club acariciará el sueño de la Segunda División A, en una temporada en la que Espín, que brillará como nunca, es una de las piezas fundamentales en el engranaje diseñado por el técnico César Ferrando.
Pero Espín, que cuenta ya con 34 años y que tiene dificultades para conciliar su actividad laboral con el fútbol, decide que es mejor abandonar en el mejor momento, dejando el mejor de los recuerdos, que apagarse lentamente.

Espín (temporada 1997/1998).

El día 18 de Junio de 2000 el Gandia se impone por 1-0 al Barakaldo en el penúltimo partido de la promoción de ascenso a Segunda A. Espín tiene poco trabajo ante el equipo vasco pero lo resuelve, en la linea de toda la temporada, con solvencia y seguridad. Ese día la sombra imponente de los 198 centímetros de Espín se reflejará, por última vez, en la hierba del Guillermo Olagüe, su casa durante nueve temporadas, para ingresar por siempre en la memoria futbolística como el mejor de las «Águilas Solitarias» blanquiazules, como uno de los nombres legendarios del Club de Fútbol Gandia.

Xavi Martí-Futbol en la Ribera del Serpis.


  

4 respuestas a «ÁGUILAS SOLITARIAS. PORTEROS DEL CF GANDIA.»

  1. Avatar de Ricardo Nacher Tormo
    Ricardo Nacher Tormo

    Espectacular Xavi, solo un apunte, Carlos Bruguera, después de la cantera del Madrid, estuvo en el Valencia juvenil, división de honor.

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    1. Gracias por la información, un saludo.

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  2. Avatar de Gabriel Carrión Sola
    Gabriel Carrión Sola

    Carlos Burguera también llegó a jugar algún partido con el Valencia B en tercera. Recuerdo un partido Valencia B-Pego CF en la temporada 99-2000 con César Ferrando en el banquillo del Valencia B y Carlos Burguera defendió la portería del Valencia B. El suplente del equipo valencianista era Iván Vidal, ex del Gandía CF (el titular en aquella temporada era David Rangel, pero César ferrando prefirió dejarlo fuera de la convocatoria para evitar lesiones, ya que era el último partido de liga y el Valencià B ya estaba clasificado matemáticamente para jugar la promoción de ascenso a 2ªB.
    Se daba la circunstancia de que si el Pego CF ganaba el partido también se clasificaba para jugar la promoción. El Pego CF venció y también jugó la promoción de ascenso a 2ªB, por primera y única vez en su historia. Finalmente ascendió el Ciudad de Murcia.
    Yo tuve la suerte de estar en el banquillo del Pego CF esa temporada y también la siguiente
    Mi nombre es Gabriel Carrión Sola.

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    1. Hola. Un placer, sí, le recuerdo. Gracias por la información. Sí, recuerdo esa promoción. Sería la 2000/2001. Recuerdo que fui a ver un Pego-Ciudad de Murcia en el Cervantes que ganó el Ciudad. Ambiente de fiesta y jornada de puertas abiertas. Fue una temporada histórica del Pego. Un saludo.

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