
Agachados: Eusebio, Zuñiga, Juan Carlos, Villa y Torrecilla.
La temporada 1985-1986 pasará a la historia por el mítico ascenso del CF Gandia a la Segunda división B en el inolvidable partido ante el Maspalomas, pero también por un partido que despertó casi tanta expectación entre la afición gandiense como aquel 5-0 ante el equipo canario.
Fue un 17 de Diciembre de 1985 cuando el estadio Guillermo Olagüe acogía un partido internacional de selecciones nacionales.
La Selección Española absoluta comenzaba a preparar el Mundial de México 1986 con un partido amistoso ante Bulgaria en el estadio Luis Casanova de Valencia y, a propósito del mismo, y como era costumbre en la época, se organizó otro partido amistoso en categoría sub-21 entre ambas selecciones, a celebrar en una población cercana.
La elegida por la Federación Española fue Gandia. El estadio: el Guillermo Olagüe.
Se trataba de ver en acción por vez primera, en un estadio acostumbrado a acoger exclusivamente partidos de Tercera División, a las grandes promesas del fútbol español.
Luis Suárez, mito de los sesenta, era el seleccionador de aquel equipo sub-21 que congregó en Gandia a los siguientes futbolistas:
Ablanedo (Sporting de Gijón), Unzúe (Osasuna), Torrecilla, Juan Carlos y Eusebio (Valladolid), Quique Sánchez Flores (Valencia), Patxi Salinas y Andrinúa (Ath. Bilbao), Begiristain (Real Sociedad), Clos (Barcelona), Villa (Cádiz), Zúñiga y Pineda (Español), Gabino (Betis) y Sergio Morgado (Atletico Madrid).
La mayoría de estos jugadores eran titulares en equipos de Primera División. Muchos de ellos debutarían con la selección absoluta y algunos, como Martín Vázquez, Andrinúa, Quique, Eusebio o Begiristain, formarían parte de la élite del fútbol español.
De la selección búlgara el desconocimiento era absoluto. En una época en la que las relaciones con los países del «Telón de Acero» eran prácticamente inexistentes y todo lo relacionado con los países comunistas estaba envuelto en cierto halo de misterio, la presencia de futbolistas búlgaros en Gandia fue acogida con algo de morbo y mucha curiosidad.
Poco podíamos imaginar en 1985 que, 20 años después, más de 4.000 búlgaros residirían en nuestra ciudad, conformando la mayor colonia de población inmigrante de Gandia.
En el joven e ignoto equipo búlgaro que jugó en el Guillermo Olagüe apenas unos pocos jugadores conseguirían labrar una carrera futbolística de cierta repercusión; el centrocampista Aleksandar Markov, que jugó dos partidos con la selección absoluta en el Mundial de México 1986 y acabó su carrera en los Estados Unidos; el delantero Petar Mitharski que jugaría (poco) en el Mallorca y que disputó algunos minutos en el Mundial de EEUU 1994, y sobre todo, Trifon Ivanov, un defensa expeditivo, pero capaz tambien de marcar goles espectaculares, con fama de indisciplinado y anárquico, que jugó en dos etapas diferentes en el Betis y que fue destacado protagonista del mejor equipo búlgaro de la historia, con el que, junto a Stoichkov, Kostadinov o Sirakov, alcanzó las semifinales en el Mundial Norteamericano de 1994. Ivanov fallecería, tristemente, en Febrero de 2016, a los 50 años, víctima de un infarto de miocardio.

Españoles y búlgaros compartieron hotel y velaron armas, juntos, en el hotel Los Robles de la Playa de Gandia.
M.A. Cánovas, el enviado especial a Gandia para la revista Don Balón, señalaba, en una curiosa crónica, el buen trato dispensado a la selección en el recinto hotelero: «en el Hotel Los Robles se desvivieron por tener cuidada a la selección». Pero también lamentaba el frío ambiente reinante: «la concentración se realizó en una zona absolutamente turística, que resulta maravillosa en plena época veraniega, pero que en Diciembre…es otra cosa».
Lo cierto es que, pese a lo desangelado que pudiera parecerle al reportero la Playa de Gandia en invierno, la acogida del público gandiense no pudo ser más fervorosa; el Estadio Guillermo Olagüe registró un lleno espectacular, cifrándose la asistencia de espectadores en unas 7.000 personas.

La directiva que presidía Ignacio Avilés aprovechó la relevancia del choque para dedicarle un merecido homenaje al difunto Guillermo Olagüe, quien fue, seguramente, junto con el propio Avilés, el mejor presidente que tuvo nunca el Club de Fútbol Gandia.
Jose Luis Roca, controvertido y cuestionado presidente de la Federación Española de Fútbol, fue el encargado de hacer entrega de un trofeo a la esposa del ex-presidente blanquiazul, provocando la inesperada y airada reacción de la afición gandiense, algo que relata M.A. Cánovas en otra crónica publicada, en este caso, para el periódico El Mundo Deportivo: «el presidente de la RFEF entregó un obsequio a la esposa del ex-mandatario en medio de una fenomenal bronca, prólogo de lo que le espera mañana en el Luis Casanova»…
Roca, sin duda, no disfrutaba de su mejor momento de popularidad.

En cuanto al partido, la Selección de Luis Suárez fue superior a la búlgara, dominando el partido y concediendo pocas opciones a un rival, fuerte físicamente, pero con escaso nivel futbolístico.
Eusebio adelantaba a España a los 32 minutos al resolver, con un gran remate, un barullo en la frontal del área, llegándose al descanso con el resultado de 1-0.
Mediada la segunda parte llegaría el 2-0 que sería definitivo: centro de Clos, dejada de cabeza de Eusebio y remate a placer de Gabino, que fusilaba desde cerca al portero búlgaro Valov.
El vallisoletano Eusebio fue destacado como mejor jugador del partido junto con el defensa Patxi Salinas.
Luis Suárez se mostró satisfecho con el juego de su equipo en un partido que utilizó como banco de pruebas para las eliminatorias finales de la Eurocopa sub-21, competición de la que España se proclamaría campeona tras derrotar en los penaltis a Italia, en el partido final disputado en Valladolid el 30 de Octubre de 1986.
En aquel partido ante los italianos, que supuso el primer título histórico de la categoría Sub-21 para España, estuvieron algunos de los jugadores de aquella noche histórica en el Guillermo Olagüe, de aquel Martes de mediados de Diciembre de 1985 en el que no cabía un alfiler en el estadio blanquiazul y en el que el calor humano hacía más llevadero el húmedo frío invernal que, junto al río, calaba hasta los huesos.
Faltaba una semana para el comienzo de la Navidad y el fútbol gandiense recibía, por anticipado, un regalo en forma de Fútbol internacional.
De fútbol, ya saben, en la Ribera del Serpis.
FICHA TÉCNICA. ESPAÑA 2- BULGARIA 0.
ESPAÑA: Ablanedo; Quique, Andrinúa, Patxi Salinas, Juan Carlos (Martín Vázquez 61′); Torrecilla, Eusebio (Sergio 84′), Zúñiga; Begiristain, Villa (Gabino 52′) y Clos (Pineda 85′).
BULGARIA: Valov; Diakhov, Lathchev, Vasev, (Tacev 46′)Ivanov, Markov, Tanev, Metkov, Stoinov (Mikonov 31′), Voinov y Mitharski.
ÁRBITRO: Franco Martínez.
GOLES: 1-0 Eusebio 32′. 2-0 Gabino 68′.

Fuentes: Hemeroteca El Mundo Deportivo y Revista Don Balón numero 532 (24-12-1985).

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