EL ADIOS DEL GRAN CAPITÁN. JOSE VICTOR Y UN GRAN GANDIA. 1989-1990.

EL CF GANDIA EN LOS OCHENTA.

La foto de plantilla de la temporada 1989-1990 estará marcada por una gran ausencia .
Tras 12 temporadas vistiendo la zamarra blanquiazul, Domingo Pomar abandona, por motivos laborales, el Gandia, y ficha por el Oliva de Tercera División, dejando huérfano al club de uno de sus mitos históricos.
Turolense de nacimiento, pero gandiense de adopción, Pomar llegó a la capital de La Safor en la temporada 1977-1978 procedente del Teruel.
Fue un Central duro, como no podía ser de otra forma en su demarcación y en una época en la que el fútbol era realmente un deporte duro, pero fue también un jugador noble (era de Teruel, claro) que destacaba por su compromiso sobre el terreno de juego en la defensa de los colores blanco y azul del Club de Fútbol Gandia.
Capitán durante muchos años, su elevado concepto de la palabra compañerismo le hacía estar siempre presente cuando se trataba de defender a los suyos en alguna «batalla».
Con su adiós, el Gandia perdió a un puntal del equipo de finales de los setenta. De aquel Gandia de raza de la temporada 1978-1979 en la que, junto con los Sorribes, Sendra, Errandonea o Lleida quedó a un solo punto del ascenso a Segunda B.
Pero fue, sobre todo, Pomar un icono representativo de los ochenta, de aquel equipo inolvidable que hizo historia consiguiendo el ansiado ascenso en Junio de 1986 ante el Maspalomas, al lado de Franco, Basauri, Sanmartín o Avilés.
  Lo cierto es que, repasando la historia del Gandia, es difícil no encontrar su nombre en las crónicas de los partidos ni su imagen espigada en las fotografías de la época.
  Y es que fueron muchos los entrenadores que pasaron por el Gandia, pero Pomar siempre conseguía convencerles, con su entrega y su pundonor sobre el terreno de juego, de que en la zaga  gandiense debía estar siempre él.
Resumiendo en una frase lo que significó Pomar para el Gandia podríamos afirmar, sin temor a equivocarnos, de que «el Gandia eran Pomar …y diez más».

La baja de Pomar sería la más relevante en una temporada en la que apenas siguieron un puñado de jugadores del curso precedente y en la que, además, Vicente Morant sustituía a Salvador Bertó en la presidencia del club.
La decepcionante temporada 1988-1989 provocó una profunda renovación de la plantilla, en la que, tras realizar una segunda vuelta aceptable, seguía como entrenador José Víctor Rodríguez.
Al murciano, técnico duro y con una larga experiencia en Segunda A y B, se le encomendó la tarea de recomponer un equipo competitivo a base de «Hombres» y no de «Nombres».
Así, solo cinco jugadores siguen de la temporada anterior:  Espín, Diego, Manzanares, Blanco y Franco.

Franco, tras la baja de Pomar, pero también de Guijarro y Cuqui Vidal ,que marchan  al Levante, se convierte en el único superviviente del equipo que consiguió el ascenso en la temporada 1985-1986.
La solitaria presencia de Franco Borràs evidencia una tendencia que venía mostrándose en las temporadas anteriores: el peso de los jugadores de la comarca era cada vez menor.
Solo Franco, de entre los jugadores de La Safor, era titular en una plantilla en la que cubrieron el cupo de Sub-23 los canteranos Guillermo (tercer portero), Enguix, Paco Lorente y Manolo, si bien los dos últimos disfrutaron de bastantes minutos a lo largo de la segunda vuelta.

En el capítulo de Altas llegan muchas caras nuevas:
Requena (Elche), Javi (Fraga), Aguilar (Eldense), Castillo (Granada), Pedro Gaspar (Pontevedra), Ramón (At. Baleares), Santi Verdú y Moya (Alzira), Bolós y Ayneto (At. Marbella), Ribera (Alcoyano), Naixes (Nules) y Acris (Linense), jugadores, en su gran mayoría, curtidos en los campos de la Segunda División B.

La temporada da comienzo un 3 de septiembre con un clásico en casa ante el Alzira saldado con victoria visitante por 0-1(el gol alzirista lo marcó, por cierto, el gandiense César Melo).
El traspiés inicial sería anecdótico, pues el equipo demostró estar enchufado desde el principio del campeonato, registrando una sola derrota en las siguientes 17 jornadas y posicionándose en los primeros lugares de la tabla en compañía del Hércules y del Orihuela, equipos que se perfilaban como principales candidatos al ascenso; los herculanos, que habían militado en primera división solo cuatro temporadas antes tenían urgencia por regresar al fútbol profesional; el Orihuela, presidido por el pujante empresario José Esquiva, era un recién ascendido, pero había confeccionado un equipo a golpe de talonario para repetir ascenso y volver a la Segunda División, una categoría en la que no militaban desde la temporada 1952-53.

Domingo Pomar.

Por lo que respecta a la Copa del Rey, el Gandia, después de 13 presencias consecutivas , no participaba, pues la competición había quedado restringida a los equipos de Primera, Segunda A y a los cuatro campeones de grupo de Segunda B.

El momento culminante de la primera vuelta para el Gandia llegaría en las dos últimas jornadas, la 18 y la 19,  en las que los gandienses se medirían consecutivamente a Hércules y Orihuela con el reto de demostrar que estaban capacitados para plantar cara a los dos favoritos.
En la jornada 18 el Gandía visita el Rico Pérez de Alicante obteniendo una gran victoria por 0-2 con goles de Moya, en la primera parte, y el joven Manolo, a poco de comenzar la reanudación. Con ese triunfo el Gandia dejaba atrás a los herculanos y se situaba en segunda posición a solo 1 punto del líder Orihuela, que rendiría visita al Guillermo Olagüe en el siguiente partido.
El feudo blanquiazul presentó una gran entrada, y no era para menos pues en caso de victoria el Gandia podía arrebatar al rival la primera posición.
El Gandia hizo un gran partido, fue superior al Orihuela y disfrutó de innumerables oportunidades (un penalti incluido), pero la suerte le era esquiva y finalmente la victoria se marchaba a La Vega Baja tras el gol, a la media hora de juego, del ex-gandiense Cazaurang en una de las escasas oportunidades visitantes.
El injusto resultado de este partido iba a tener una importancia decisiva en el desenlace del campeonato…

Lo cierto es que la derrota ante el Orihuela, unida a otras tres derrotas en los desplazamientos a Alzira, Barcelona Atlético y Alcoyano, dejaban, tras 24 partidos de Liga, al Gandia a 7 puntos del Orihuela, lo que anunciaba, con el Hércules hundido y en plena crisis, un ascenso holgado del equipo oriolano.

Sin embargo, la situación iba a cambiar inesperadamente: El Gandia encadenaba 6 victorias consecutivas, mientras el Orihuela entraba en una espiral de malos resultados.
En la jornada 30 los blanquiazules  daban alcance al equipo escorpión tras imponerse brillantemente en el campo del At. Baleares por 0-4 con tres goles de Ayneto y otro de Ramón.
El Gandia, en el mejor momento del campeonato, afrontaba, pues, las ocho jornadas que restaban hasta el final de la Liga dependiendo de sí mismo para conseguir el ascenso.

Jose Víctor Rodríguez.

Pero el campeonato iba a sufrir un nuevo giro inesperado. El vértigo y la responsabilidad iban a pasar factura a los gandienses que, tras alcanzar el liderato, acumularon cuatro partidos sin ganar y dieron opciones al Orihuela, recuperado tras la llegada de un nuevo entrenador (Nando Yosu, el tercero de la temporada), y al Barcelona Atlético, convertido en el tercero en discordia tras realizar una gran segunda vuelta con un equipo en el que ya despuntaban «Chapi» Ferrer, Busquets (padre) o un tal Pep Guardiola.

  Llegados a la penúltima jornada, el Gandia luchaba para llegar, al menos, con opciones al último partido, en el que rendiría visita al mismísimo Orihuela en lo que podría ser una auténtica final. 
Para ello el Gandia debía ganar en casa al Hércules y esperar a que Orihuela y Barcelona At. no ganaran sus partidos.
El Gandia cumplió con su parte del papel derrotando al Hércules por 2-1 con dos goles de Ayneto y también cumplió el Orihuela, que caía derrotado sorprendentemente en Torrevieja. Todas las ilusiones se centraron, pues, en el Mini Estadi, donde se esperaba que el Olímpic impidiera la victoria del Barcelona At.
Pero lamentablemente no pudo ser y el filial blaugrana, no sin apuros, se imponía por 2-1 con un gol decisivo de Pinilla en el minuto 76, respondiendo al gol del empate conseguido por el Olímpic en el minuto 70, obra de Llario.

A falta de un partido, el Barcelona At. encabezaba la tabla con 51 puntos, seguido por Orihuela y Gandía con 49, pero los gandienses, con el goal average particular perdido con el filial blaugrana, decían matemáticamente adiós al ascenso.
Sin duda, en la mente de muchos aficionados regresaba la imagen de aquella inmerecida derrota de la primera vuelta en casa ante el Orihuela. Un partido que, de haber registrado un resultado positivo, lo hubiera cambiado todo.

Así pues, el Gandia visitaba los Arcos como convidado de piedra en la fiesta del Orihuela, quien tras vencer por 2-0 con goles de Sigüenza y Botella, conseguía el ascenso gracias a la sorprendente derrota del filial blaugrana en el campo del Benidorm (1-0).

Juan Pablo Espin.

Pese a la decepción por no conseguir el ascenso, la temporada quedará en la memoria por el gran rendimiento de la plantilla:  Espin, en su tercera temporada, se consagró bajo los palos como un excelente portero; Aguilar, Diego y Manzanares se mostraron fundamentales en la zaga gandiense, la menos goleada del grupo; en el centro del campo  Bolós, Santi Verdú y Moya fueron jugadores clave; en punta, Ayneto (segundo máximo goleador con 19 goles) junto con Franco y el joven y rapidísimo Naixes, se erigían como estiletes ofensivos insustituibles, repartiéndose entre los tres 37 de los 59 goles gandienses.

El final de la temporada 1989-1990 finiquita la década dorada, la de los ochenta, en la que el Club de Fútbol Gandia consigue ilusionar como nunca a la afición gandiense, y da inicio a una nueva década, en la que el fútbol sufrirá importantes transformaciones y en la que el Gandia vivirá momentos de Luces, pero también de Sombras…

Clasificación Final:
1. Orihuela 51 puntos.
2. Barcelona Atlético 51.
3. GANDIA 49.
4. Alcoyano 44.

16. Eldense 34
17. Nàstic de Tarragona 31.
18. Villareal 30.
19. Ibiza 29.
20. At. Baleares 19.

Asciende: Orihuela.
Descienden: Nàstic, Villareal, Ibiza y At. Baleares.

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